Seducción: El dedo anular de la mujer. Por África Bos.

¿Sabías que hay estudios científicos que aseguran que la relación entre el dedo índice y anular determina qué clase de hombre le gusta a una mujer?

Estos estudios no son nada nuevos; hace tiempo había oído hablar sobre ellos, pero como he visto que por aquí nadie los había comentado… seré yo la primera en hacerlo.

Todo depende de la cantidad de la hormona testosterona a la que estuvimos expuestos en el útero materno. ¿Tú sabes a cuánta estuviste expuesto? Yo sí. Te cuento.

[mailpress]

(Suscríbete GRATIS a mi BLOG DE SEDUCCIÓN)

(más…)

La ciencia de la seducción

Siempre hemos tratado de estudiar la seducción como ciencia. Y esto, una vez más, me ha hecho preguntarme por qué insistimos tanto en que nuestro trabajo es el más científico que existe en el ámbito de la enseñanza de la seducción.

Mi opinión es que, entre otras cosas, asociamos la palabra “científico” a nuestro enfoque porque lo hacemos concordar con la representación social dominante del método científico. Es decir, por ajustarlo bastante a la definición de Francis Bacon al ser:observacional, inductivo, hipotético,  deductivo y experimental.

Así que considero que, pese a no contar con tipo de subvención alguna que apoye nuestra investigación contínua, ésta no se aleja demasiado de la actitud científica porque la hacemos:

 

LA CIENCIA DE LA SEDUCCIÓN.

[mailpress]
(Suscríbete GRATIS a mi BLOG DE SEDUCCIÓN)

(más…)

SEDUCCIÓN Y RIESGO 7 b

Seducción y riesgo (2)…

Lo acabamos de ver en el artículo anterior de seducción y riesgo. Aunque sólo fuese porque le permite detectar qué hombres producen más testosterona y, con ello, cuales poseen un sistema inmunitario más potente, a las mujeres les ponen los osados. La testosterona -dicho sea de paso- no ayuda a tus defensas y, por eso producir mucha testosterona y seguir vivo no es una mala tarjeta de presentación sexual.

O sea, que…

Si la nena quiere marcha, no hay nada como un aventurero que no se lo piensa dos veces a la hora de jugársela. Ahora bien, en la práctica… ¿qué consecuencias tiene esto? ¿En qué te te tienes que convertir para atraer a una mujer?

¿Debes robarle el puesto al durito de la pandilla? ¿Te conviene meterte en peleas? ¿Es necesario que demuestres lo macho que eres poniendo en peligro tu salud? Y, si es así, ¿qué método de autodestrucción es el que ofrece mayores dividendos?  ¿Por qué estrategia de riesgo te decantas? ¿Fumas, bebes o abusas de cualquier tipo de droga? ¿O basta, quizás, con que vayas descamisado en pleno invierno?

De hecho, las opciones no acaban aquí.

[mailpress]

(Suscríbete GRATIS a mi BLOG DE SEDUCCIÓN)

(más…)

SEDUCCIÓN Y RIESGO 3

Seducción y riesgo…

Cualquier experto en seducción lo sabe. Todo psicobiólogo que se precie te lo dirá.

A LAS MUJERES LES PONEN LOS OSADOS.

Especialmente cuando tienen ganas de marcha.

En pocas palabras, una tía puede tener un novio estable que sea buen chico, tímido y hasta un poco predecible. Pero si una noche cualquiera se siente especialmente fértil (a nivel inconsciente, por supuesto) y se despierta la loba que hay en ella, ¿adivinas lo que va a buscar?

[mailpress]

(Suscríbete GRATIS a mi BLOG DE SEDUCCIÓN)

(más…)

sex-crack-lesbianas-homosexualidad-y-ciencia-2

Lesbianas, homosexualidad y ciencia.

La mujer es el ser con mayor plasticidad sexual que existe. Mientras que lo masculino tiende a estar polarizado sexualmente, el universo de lo femenino es mucho más similar a las corrientes de agua del oceano: unas se funden con otras y no existen fronteras claras que limiten su destino.

Poesías aparte, parece estar demostrado que la bisexualidad es mucho más común entre mujeres que entre hombres, los cuales se encuentran más determinados por factores biológicos y menos por los emocionales. O sea, los hombres tienden a moverse entre dos polos (heterosexual-homosexual), en tanto que las mujeres se dejan seducir por cualquier punto del espacio que hay en medio.

¿Sorprendid@?

Pues no lo digo yo: lo afirma la ciencia.

Al principio ya nos olíamos que los hombres somos de marte y las mujeres de venus. Poco a poco, nos fuimos dando cuenta de que teníamos no sólo cuerpos diferentes, sino también cerebros y estados fisiológicos y químicos distintos. Y ahora, como colofón,  la psicología evolucionista nos explica incluso por qué no tienen nada que ver los gays y las lesbianas. Tanto es así que, para no perder rigor, se ve obligada a estudiar ambos casos por separado.

A continuación te invito a que veas dos documentales que exploran los fascinantes hallazgos científicos sobre la homosexualidad y, en especial, las lesbianas. Este es un tema que siempre me ha fascinado y que, a raíz de ciertas experiencias, cada vez siento más deseos de comprender en profundidad.

Espero que disfrutes de este conocimiento condensado tanto como yo.

[mailpress]

(Suscríbete GRATIS a mi BLOG DE SEDUCCIÓN)

(más…)

genoma-matt-ridleyHasta hace algunos años, los seductores se movían por instinto.

Tenían una intuición que se había forjado a base de años de experiencia. Algunos la habían adquirido desde una edad temprana en tanto que otros, a base de golpes y tropiezos, habían logrado desarrollarla mucho más tarde.

No había caminos alternativos.

Si no encajabas en uno de estos dos modelos, te verías abocado a una vida de fracasos y desengaños amorosos. Poco importaba lo brillante, tenaz o grande que fueras.

Al decir esto, de inmediato me viene a la cabeza Nietzsche. Nietzsche fue un titán del pensamiento moderno a la vez que uno de los filósofos más admirados de mi juventud. Y, casi con total seguridad, también uno de los mayores fruscos de la historia.

Así es.

Nietzsche era un gigante que, pese a estar dotado de una de las mentes más potentes y penetrantes de todos los tiempos, resultó completamente incapaz de tomar las riendas de su propia vida sexual y emocional. ¿El resultado? Una existencia tan turbada como su pobre salud.

Por supuesto, él no podía hacer nada. La seducción estaba a más de un siglo de convertirse en ciencia. Pero, con la modestia que me caracteriza, no puedo dejar de hacerme la misma pregunta una y otra vez…

¿Qué habría sido de Nietzsche y de otros colosos como él si en sus manos hubiese caído un ejemplar de mi Sex Crack o mi Sex Code?

Jamás lo sabré.

Lo que sí conozco es el hecho que impedirá que una tragedia similar a la de Nietzsche vuelva a repetirse. Por fin, la seducción se ha convertido en una disciplina susceptible de ser estudiada como cualquier otra. A partir de ahora, todo genio que no tenga ni guarra de mujeres, será ignorante sólo por voluntad propia. Y todo esto… ¿gracias a qué?

Sobre todo, gracias a una nueva y mucho más profunda comprensión del ser humano. Una comprensión basada en el conocimiento de nuestros genes y de cómo hemos evolucionado hasta ser lo que somos.

Este nuevo enfoque iluminador nos permite comprender no sólo las diferencias entre nosotros y otras especies, sino también por qué lo femenino difiere tanto de lo masculino. En última instancia, hace posible que podamos teorizar sobre la seducción y tratar de desarrollar toda una ciencia práctica y experimental sin miedo a equivocarnos demasiado.

Es, pues, desde el más profundo agradecimiento a todos aquellos que han contribuido a desarrollar las nuevas corrientes del humanismo evolucionista, que deseo recomendarte esta obra maestra de la divulgación científica: Genoma, de Matt Ridley.

De este autor había leído su libro anterior The Red Queen (La Reina Roja), lectura sin la cual mis ideas sobre la psicología sexual femenina no serían las que son.

Pues bien, en Genoma, Matt Ridley acomete la ambiciosa tarea de explicarnos nada menos que la historia de nuestra especie en 23 capítulos. Y lo más increíble es que lo consigue. A fin de cuentas, ¿qué mejor manera de narrar la aventura de lo que supone ser humano que a través de esos 23 pares de diminutas moléculas que llamamos cromosomas?

Escogiendo un gen recién descubierto de cada uno de nuestros 23 pares de cromosomas y relatando su historia, este periodista consagrado a la ciencia nos ofrece un gran cuento de gran valor pedagógico: aquel que narra la historia de nuestra especie desde el origen de la vida hasta la era moderna.

El libro puede considerarse, ante todo, un resumen de nuestra esencia. ¿Por qué? Pues porque en el ADN se encuentra escrito y codificado nuestra forma de ser, pensar, actuar con el sexo opuesto, enfermar y hasta soñar o adoptar creencias religiosas.

El libro, de 390 páginas, está disponible en castellano (traducción de Irene Cifuentes) en la Editorial Taurus (colección Taurus Pensamiento). ISBN: 84-306-0414-6.

Que disfrutes transformándote con él.

sex-crack2