Revisa tus creencias limitantes.

«Revisa tus creencias. Quizá son lo único que te limita.» Ray Havana

¿Te has parado a pensar que la mayoría de las cosas que das por supuestas en realidad son sólo creencias? Sería un poco locura ponerte a poner en duda todo lo que te han enseñado y ‘machacado’ desde niño para ver si es o no cierto.

Hay muchas de ellas que son ciertas o relativamente y que no tenerlas en cuenta puede resultar bastante poco inteligente, pero qué me dices de todos esos mitos o creencias en los cuales creemos a pies juntillas y son eso: “mitos”.

“A las mujeres hay que tratarlas como princesas.”

¿A todas…? Pues sí que hay princesas y yo que pensaba que sólo había una por reino…

En cualquier caso, ¿bajo qué punto de vista debemos ‘tratarlas’? ¿Pensando que somos nosotros un rey, otro príncipe o un simple y vasallo?

¿Quién se va a creer que una mujer a la cual la hacemos sentir una princesa va a acabar sintiéndose atraída por un hombre (tú) que se comporta como un vasallo?

Y si hablamos de un bufón… ni te cuento.

Aquí hago un llamamiento a tu conciencia para que revise todas esas limitaciones que tiene impuestas ‘de serie’ y que las renueve con todo nuestro material. Si sólo consiguieses revocar el 1% de ésta tu vida sexual y emocional sería tan distinta…

Ánimo, es un largo proceso y hay que reprogramar desde los más profundo, pero el cambio merece la pena.

¿Decides tu reacción?

«Recuerda que tú eres el que decide cómo reaccionar ante las circunstanciasRay Havana

Puedes pensar que tu forma de reaccionar es algo ‘innato’. Que no hay forma de ‘cambiar’. Yo, desde mi opinión, te puedo decir que estás equivocado. Tus reacciones, tu actitud en definitiva es algo que llevas entrenando desde bien pequeño. Ya no te hablo de conseguir o no las cosas sino de la actitud con que afrontas los resultados.

¿Cuándo fallas te lamentas y pierdes la esperanza o aprendes de los errores lo vuelves a intentar con más conocimiento?

Si eres de la segunda opción llegarás muy lejos, en caso contrario, te invito a que ‘cambies’ a la segunda opción.

Sólo se aprende como alumno.

«No dejes que  la soberbia te ciegue. Por más que puedas saber sólo se aprende como alumnoRay Havana

Tal cual se lee. Si vas por la vida pensando que estás de vueltas de todo te estás perdiendo uno de los mayores placeres de la existencia humana: el aprendizaje.

A partir de ahora te aconsejo que adoptes el rol de alumno y todo aquello que te rodea lo mires con ojos de curiosidad. No se trata de ir de ‘novato’ sino de aprendiz. De esa manera, cuando quieras enseñar algo, también serás más humilde pues entenderás mejor cómo lo ve ‘tu aprendiz’. Así que estás consiguiendo beneficiarte doblemente puesto que aprendes de lo que ves y desarrollas tu empatía.

Atrévete a escucharte.

«Si aún desconoces tus sueños es que no has tenido el valor de permanecer suficiente tiempo en silencio como para escuchar tu voz interior.» Ray Havana

Párate un momento y reflexiona. Imagínate que, de repente, apareciera un enanito mágico y te dijera:

—Tienes un minuto para decirme cuál es tu sueño. Dame todos los detalles y concrétamelo bien o quizá no pueda cumplirlo.

¿Serías capaz de tenerlo tan claro? Pues ése es el primer obstáculo entre tú y la realización de tus sueños. Tómate tiempo para conocerte, ten una cita contigo mismo y conócete a fondo. Es probable que con ‘una cita’ no sea suficiente. Ten las que sean necesarias para ello. Quizá antes de dormir cada noche; quizá un hueco los miércoles antes de ir al ‘gim’; quizá los domingos por la tarde en una visita al parque o al monte; quizá mientras sales a hacer footing… Organízate contigo —depende de ti y tú— y conoce a la persona más importante de tu vida: tú mismo.

La mente humana es más dada a juzgar que a explorar.

Por eso es tan importante la apariencia. Aunque el interior es más grande y, tarde o temprano, se verán nuestras verdaderas intenciones —de qué estamos hechos— no debemos descuidar nuestra apariencia pues ésta puede ser eliminatoria. Una apariencia excelente nos servirá para facilitarnos el camino pero si no está respaldado por un interior congruente no nos llevará muy lejos.

Sonríe con tu actitud.

«La vida es como un espejo: te sonríe si la miras sonriendo

¿Te has parado a pensar por qué un hecho puede perjudicar a unos y beneficiar a otros?

La respuesta es bien sencilla: perspectiva.

En una competición la diferencia entre primero y segundo (ganar y perder) puede ser mínima, pero ambas posturas suelen ser polos opuestos.

Tras ganar es más fácil tener una actitud positiva que tras haber perdido pero está en ti, y sólo en ti, cómo tomarte esa derrota. Puedes venirte abajo, abandonarlo todo y echarte ‘realmente’ a perder o puedes aprender de la situación y aplicar ese conocimiento para la próxima ocasión. Con una actitud positiva la segunda postura te será mucho más fácil de aplicar.

¡Prémiate!

«Sonríe cada vez que te sorprendas haciendo algo que te acerque más a tu próxima meta. » Ray Havana

De tanto machacarlo ya debes saber que, a quien realmente debes conquistar es a tu ‘mente subconsciente’. Dale el cariño que se merece cada vez que te permita ser la mejor versión de ti mismo.

Por otro lado no seas duro contigo cada vez que suceda lo contrario. Tu mente subconsciente es una persona muy sensible, si la tratas mal se vendrá abajo… ¡Y tú con ella!

Tu pasado no es tu futuro.

Si piensas lo contrario no estás más que condicionado por tus creencias limitantes.

No tienes más que ojear el ejemplo del flash y el de muchos otros ejemplos para darte cuenta de que no hace falta tenerlo todo para conseguir tus sueños. Es más cuestión de quién quieres ser en lugar de quién has sido.

¿Quién eres? ¡Ese capaz de ser quién quiere ser…!

¡Creer para ver!

Lo que para unos es una escarpada subida con un futuro trágico e incierto para otros es un proceso necesario para alcanzar las alas de su nueva vida.

Todos buscamos seguridad. Por desgracia esperamos ‘encontrarla hecha’. Esperamos a que nos la proporcionen otros. Hasta que alguien —un valiente— no es capaz de romper con los esquemas establecidos y demostrar que las cosas pueden ser mejor de otra manera no nos atrevemos a recorrer ese nuevo camino. Aunque hay casos que ni por esas…

¿Qué conseguimos con eso? Intentar evitar lo inevitable. Lo queramos o no las cosas cambian —independientemente de lo mucho o lo poco que nos guste—. Si no ‘las cambiamos nosotros’ las cambiará el tiempo, las circunstancias o… cualquier otro factor.

¿Prefieres sentirte responsable y tratar de cambiarlas a tu favor o ‘mejor’ dejarlo de la mano de esos factores y, en la mayoría de los casos, que no te beneficie?

Tenemos miedo a la luz, no a la oscuridad.

En la mayoría de ámbitos de nuestra vida no somos conscientes de lo que nos perdemos por miedo a perder. Preferimos aferrarnos a lo que tenemos por miedo a perderlo en lugar de liberarnos de nuestras cargas y aceptar lo bueno que está por venir.

Una crisis no significa algo negativo, sólo significa cambio. Adaptarnos siempre nos hará crecer.